Salta y Jujuy: el descanso

Después de un breve recorrido por las Ruinas de los Quilmes y de un extenso almuerzo en el camino bajo la sombra de un árbol, llegamos a Cafayate. Como era sábado, pudimos ver los festejos de la comunidad boliviana por la Virgen de Urkupiña con los trajes típicos, la música y el baile. Recorrimos la ciudad y al día siguiente salimos para Salta capital, no sin antes parar en la Quebrada de las Conchas a sacar unas fotos.

Desde que salimos de Buenos Aires, recorrimos varios pueblos que atraviesan la Ruta 40, y Salta fue la primera capital y gran ciudad que pisamos desde la salida. Llegamos con muchas expectativas, pero veníamos tan acostumbrados a los pueblos chicos que la vorágine de la ciudad nos asustó un poco. Estuvimos dos días en los que conocimos de todo un poco y decidimos irnos a San Salvador de Jujuy, donde nos esperaban en la Hostería Pascana y en Pura Vida. Después de varios días de dormir en estaciones de servicio, allí nos mimaron mucho y aprovechamos para bañarnos, lavar ropa y descansar bien. Ya que estábamos en Villa Jardín de Reyes (en las afueras de la capital jujeña), fuimos para el lado de las termas y almorzamos junto al río. Dos días perfectos.

Desde San Salvador, partimos para la quebrada. En el camino fuimos frenando para sacar fotos, nos metimos en varios pueblitos como Volcán y Tumbaya, hasta que llegamos a Purmamarca. Hicimos el Paseo de los Colorados, visitamos el Cerro de los 7 colores y nos fuimos a Tilcara a dormir, nuevamente, en una estación de servicio.

Querida Tilcara

Tilcara nos atrapó, así como los chicos de la Hostería Antigua Tilcara, gente difícil de olvidar  y a la que no se le puede decir que no. Veníamos de muchos días de ruta, kilómetros y tierra, así que aprovechamos para parar un poco, descansar y cargar pilas. Estuvimos 10 días en Tilcara en donde hicimos de todo: conocimos ruinas, hicimos una dura caminata hasta una cascada, volvimos a Purmamarca por un día a la fiesta de Santa Rosa de Lima, nos fuimos una mañana a San Salvador de Jujuy a conseguir cosas para los talleres de ciencia, visitamos Iruya por una noche donde nos hicimos nuevos amigos australianos que nos ayudaron a practicar inglés, fuimos al mirador Hornocal (conocido como el Cerro de los 14 colores), conocimos gente copadísima, charlamos y hablamos del viaje muchas veces, aprendimos a cocinar los distintos tipos de papas andinas y probamos comida típica holandesa, nos metimos en todos y cada uno de los negocios de Tilcara, caminamos sus calles repetidas veces, disfrutamos de dos shows especiales de “Pájaro” (con Mara y Facu), tuvimos dos despedidas y Nico cocinó tres veces para toooda la gente del hostel. Uf! Muchas cosas. Nos cuesta un poco quedarnos quietos sin hacer nada. Pero volver siempre a un mismo lugar nos hizo sentir un poco como en casa, por eso pudimos descansar bastante.

Finalmente y después de una despedida con asado incluído, nos fuimos de Tilcara. ¿Próximo destino? No lo sabíamos. Subimos a la Kombi (a la que extrañábamos bastante) y agarramos la ruta. Casi sin darnos cuenta llegamos a Yavi, a 15 kilómetros de La Quiaca. Tomamos unos mates en el mirador desde donde se puede ver todo el pueblito y nos animamos a cocinar empanadas en la Kombi (quedaron buenísimas, y las cortinas un poco salpicadas de aceite!).

Esa sería la última noche en Argentina. Sería, pero no lo fue. El despertador sonó a las 8 al día siguiente. Pero no pudimos levantarnos. No sé si nos ganaron las ganas de seguir durmiendo o de quedarnos en nuestro país. La pasamos tan bien que era difícil irnos. Así que decidimos quedarnos un día más y aprovechar para preparar los experimentos del taller, ordenar un poco la Kombi e ir a La Quiaca a comprar algunos cables y tornillos más que necesitábamos. Ahí tuvimos la suerte de encontrarnos [no, mentira, si algo descubrimos es que la suerte o las casualidades no existen]. Retomamos: como tenía que ser, ahí nos encontrarnos con dos ciclistas que habíamos cruzado en la ruta, Sol y Javi de Pedaleando Ruta 40. Si nosotros estamos locos por irnos de viaje en Kombi, tendrían que verlos a ellos, recorriendo todo el país con sus piernas y pulmones como motores. Fuimos testigos de que cumplieron su objetivo de unir Ushuaia y La Quiaca, pero eso no les alcanzó: ahora quieren volver al sur y subir por Chile. Unos locos lindos.

Para ver fotos de Salta entrá acá.

Para ver fotos de Jujuy entrá acá.

Anuncios

9 thoughts on “Salta y Jujuy: el descanso

  1. LOCOS!!!!!!Hasta en una mina se metieron!!!!!!Tienen una cara de alegria, los dos!!!!!Los felicito y ADELANTE !!!!!!Cuanto me alegro lo que estan conociendo y paseando.Millones de besossssss y abrazoa.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s