Panamá: entrando en Centroamérica

Colón: ganga style

Después de largas horas (no sé por qué se dice “largas” si todas las horas duran lo mismo, pero estas sí que fueron eternas) de trámites en el puerto de Colón y tras una noche durmiendo allí dentro, salimos a recorrer Panamá. Y como no podía ser de otra forma, el primer lugar que conocimos fue la Zona Libre de Colón que consta de muchas cuadras de negocios de tecnología, ropa, perfumería, deportes, et., con precios mucho más económicos que en cualquier otra parte ya que no se cobran impuestos. Nosotros nos metimos con sólo un objetivo: conseguir un equipo de snorkel para poder aprovechar las playas del Caribe. Caminamos varias cuadras preguntando en casas de deporte y bazares y nadie nos pudo ayudar pero finalmente y medio de casualidad conseguimos lo que queríamos y por solo 4 dólares. Ahora necesitábamos un mar para probarlo.

Portobelo: un cuento de piratas

Salimos de Colón rumbo a Portobelo pero antes pasamos por el Fuerte San Lorenzo a conocer un poco de la historia de piratas que tiene Panamá. Para llegar al fuerte hay que cruzar si o si por las esclusas de Gatún del Canal de Panamá y tuvimos la oportunidad de ver a los barcos pasando. Una increíble obra de ingeniería de la que más adelante aprendimos en el Museo del Canal en la Ciudad de Panamá.

Llegamos a Portobelo casi entrada la noche. A diferencia de lo que nos esperábamos, Portobelo es un pueblito pequeño del Caribe panameño donde no hay mucho que hacer. Y pensar que algunos años atrás fue una de las ciudades más ricas de América ya que allí llegaba todo el oro del Perú para ser llevado a España. Eso la convirtió en un blanco para los piratas, por eso desde la costa se pueden apreciar tres diferentes fuertes que protegían la zona. Sin dudas una historia muy interesante.

Esa noche dormimos afuera de la estación de policía, al día siguiente fuimos al Fuerte Santiago y a conocer la iglesia del pueblo donde se encuentra el famoso Cristo negro y seguimos camino.

Fuerte Santiago en Portobelo
Fuerte Santiago en Portobelo

La Guaira: campamento viajero

Llegamos a La Guaira por un camino rodeado de verde y olor a mar. El pueblo es mínimo, cuenta con una pequeña capilla, un mini súper, un puerto desde donde salen las lanchas para Isla Grande y nada más. Por suerte encontramos un terreno baldío frente al mar y con playa de pasto (ideal, no más arena dentro de la Kombi) donde estacionar a Dora y acampar por unos días. Allí conocimos viajeros de Francia, Canadá, Nueva Zelanda, Uruguay, Perú, Chile y Brasil y compartimos anécdotas y consejos sobre lugares visitados ya que la mayoría estaba haciendo el viaje de Norte a Sur. Además compartimos un día en Isla Grande, a la que cruzamos para conocer sus playas y apreciar la vista desde el faro.

En La Guaira los días pasaron sin que nos diéramos cuenta. Nuestra rutina consistía en despertarnos (no muy temprano ya que los árboles nos tapaban el sol y nos protegían del calor), desayunar cereales con coco recién caído de las palmeras, hacer snorkel hasta que nos cansáramos de nadar, leer un buen rato, dormir la siesta en la hamaca, comer, bañarnos con la ducha portátil, ver alguna película e irnos a dormir. Así estuvimos una semana sin necesitar nada más. El placer de vivir con poco.

Viajeros del mundo en La Guaira
Viajeros del mundo en La Guaira

Panamá City: la pequeña Norteamérica

De estar una semana casi sin gastar plata y viviendo sin preocupaciones, llegamos a la ciudad y el consumismo nos atrapó en segundos. Todo parece económico y de repente lo que no necesitabas parece ser de primera necesidad. Por suerte pudimos controlarnos y solo nos tentamos con cosas ricas del supermercado, donde nos abastecimos con comida para llevar a Costa Rica donde nos dijeron que es todo carísimo.

Estar en Panamá City es como viajar a Estados Unidos por un rato. Todas marcas norteamericanas (casi no hay industria local), autos de lujo importados, edificios altísimos, comida rápida por doquier y gente mezclando el español con el inglés al hablar.

En Panamá pasamos unos días con Rodolph y Luisa de Alimentando Corazones, a quienes habíamos conocido en Argentina durante su viaje en Kombi por Sudamérica. Ellos nos recibieron en su casa donde nos sentimos súper cómodos y nos divertimos mucho. Además conocimos a Mer y Pablo, dos argentinos que viven hace algunos meses allí y quienes nos invitaron a comer con sus compañeros de departamento, también argentinos. Ahí nos dimos cuenta que uno de estos compañeros había ido al colegio con Nico. Cosas de la vida. Otra persona que conocimos y nos ayudó mucho fue William, un panameño con quien salimos a comer y nos regaló una compra de supermercado de todo lo que necesitábamos.

Durante las dos semanas que nos quedamos en la ciudad compartimos varios días con otros viajeros, salimos a vender Donuts y Muffins por los semáforos (sin mucho éxito), subimos al Cerro Ancón desde donde se tiene una vista increíble de la ciudad, recorrimos el casco histórico, visitamos algunos centros comerciales, pasamos por la Calzada de Amador, aprovechamos el movimiento de la Cinta Costera durante el fin de semana para vender postales y artesanías, nos dimos un gusto en el Mercado de Mariscos con un ceviche de camarón, fuimos al Museo del Canal y a las esclusas de Miraflores y nos despedimos de la ciudad saliendo por el Puente de las Américas hacia el interior del país.

Vista de Panamá City desde el Mercado de Mariscos
Vista de Panamá City desde el Mercado de Mariscos

Para ver más fotos hacé click aquí.

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10 thoughts on “Panamá: entrando en Centroamérica

  1. Sole Nico -Nico Sole; bellísima descripción de los lugares visitados Panameños es como estar en la maquina del tiempo y verlo al Capitán Morgan entre ustedes. Gracias por vueltos pasquines diarios de vuelto recorrido un gran abrazó!

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  2. Maravilloso, como siempre ,todo lo que nos cuentan.Que manera de hacerse amigos.!!!!Ustedes tienen que tener un don muy especial..COCO, no podria estar alli porque no me gusta nada, todas las demas cosas hasta ahora las probaria, y menos despertarme y desayunar el coco recien caido.Buajbuajbuaj.Estoy feliz lo que disfrutan, con tan poco y con mucho porque lo poco para ustedes es mucho.Un beso como siempre INMENSO

    Date: Thu, 14 May 2015 16:17:43 +0000 To: bebamula@hotmail.com

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  3. muy buena su idea de viajar hasta Alaska repartiendo conocimiento por los lugares que pasan. los vi en el semáforo de la ciudad de chitre y su furgoneta nos llamó la atención a mi y a mi familia deberían visitar mi colegio, Colegio Agustiniano de chitre. saludos

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  4. Hola chicos!!! Qué lindo lo que cuentan y como lo cuentan!!! No me pierdo una sola de sus historias, me encantan!!! Sigan disfrutando de la vida. Un beso enorme!!! 🌈☀️🌴💖

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  5. Kaixo! Somos los vecinos de Playa Venao. Nos marchamos al amanecer y no pudimos despedirnos. Estamos con nuestros asuntos ya solucionados en la cuidad, visitaremos San Blas antes de continuar hacia el norte. Muchas gracias por los consejos y compartir vuestras experiencias. Enhorabuena por el blog, feliz camino y seguro os volvemos a encontrar!

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    1. Hola chicos!! Si estabamos re dormidos cuando volvieron, ni los escuchamos mover la camioneta. Que bueno que se solucionó todo, disfruten de San Blas y del resto del viaje. Ya nos veremos por ahi! Nico y Lola

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  6. Wow! que emoción aparecer mencionado en esta entrada de su blog! Espero que estén super bien! Justo ahora estoy en el aeropuerto esperando a vi vuelo para ir a México! Espero que se encuentren con bien! y un saludo cordial.

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