El Salvador: con sabor a pupusas

3 fronteras en 1 día

El 18 de noviembre nos despedimos de Nicaragua con la idea de que nos esperaba un día largo de fronteras y trámites. Como la entrada al país había sido un tanto caótica, no esperábamos otra cosa para la salida, pero afortunadamente el trámite fue bastante rápido, lo mismo que la entrada a Honduras. Algo curioso que nos pasó en la frontera con Honduras es que había un cartel grande donde decía bien claro “Permiso de rodamiento 36 USD. No pague más. Evitemos la corrupción”. Pero cuando Nico va a pagar le dicen que debe abonar 38 USD ante lo que él pregunta por qué si el cartel indica otra cosa. “Es por si mañana aumenta, así no me lo cobran a mí”. Nico le explicó que no iba a pagar más de 36 y entre risas ante tan inverosímil respuesta entramos a Honduras. En tan sólo unas horas atravesamos todo el país y llegamos a la frontera con El Salvador. Como tenemos ganas de pasar la Navidad en México con amigos que nos esperan allí, decidimos no desviarnos al Caribe hondureño que, según dicen es lo más lindo del país.

Bienvenidos a El Salvador

La primera noche en El Salvador la pasamos en una oscura y vacía gasolinera. Como la mayoría de las gasolineras del país, cerraba durante la noche pero quedaba un hombre de seguridad bien armado. Sin mucha opción porque estaba oscureciendo, decidimos quedarnos allí y terminamos pasando una noche muy tranquila sin ningún sonido a pesar de estar sobre la ruta. Al día siguiente mientras desayunábamos, se nos acercaron dos hombres a preguntarnos sobre el viaje y nos regalaron 20 tortitas y 30 bolsitas de medio litro de agua (es muy común en muchos países que el agua se venda en bolsa). Muy contentos con los regalos, salimos a conocer el 10° país del viaje.

Venta callejera

Lo primero que notamos al adentrarnos en El Salvador es la cantidad de puestos de venta al costado de la carretera. Y en cada lugar hay una especialidad de algo. Durante los primeros kilómetros nos cruzamos con los puestos de venta de frijoles, más adelante aparecieron lo de dulces típicos, después los de cocos, los viveros, venta de objetos de cemento, artesanías, entre otros. También en todos lados se pueden encontrar los comedores y pupuserías (de lo que más adelante vamos a detallar). En las rutas hay que ir con cuidado porque los caminos están en my mal estado y uno puede llevarse puesto un gran pozo.

Entre miradores, playas, pupusas y pinchazo

El primer destino que elegimos para conocer fue la Puerta del Diablo, un famoso mirador que se encuentra a las afueras de San Salvador. De allí pasamos por un pequeño pueblito llamado Panchimalco en donde pudimos apreciar los murales recién pintados en la plaza principal. En el mismo día nos fuimos al Pacífico a conocer la playa El Tunco, muy popular destino surfer entre el turismo extranjero. Como nosotros no hacemos surf y tampoco había posibilidad de llegar a la playa con la Kombi, decidimos ir a probar las pupusas a un puestito callejero. Las pupusas son la comida típica de El Salvador y consisten en una tortilla de harina de maíz rellena con diferentes ingredientes que uno puede elegir como queso, frijoles, ajo, chicharrón, pescado, jalapleños, pollo y hierbas que no conocíamos como el loroco o la mora (que no es el fruto). Se comen con la mano súper calientes porque te las dan recién hechas y acompañadas de un encurtido preparado con repollo, zanahoria y chile bien condimentado. Además de ser muy ricas son baratas (con 2 dólares o menos podíamos almorzar los dos) así que comimos hasta quedar llenos. Cuando volvimos a la Kombi nos dimos cuenta de que una rueda estaba pinchada así que Nico la cambió y la llevamos a reparar. Para refrescarnos pasamos por la playa El Suzal y nos dimos un rápido chapuzón en el mar.

Vista desde la Puerta del Diablo
Vista desde la Puerta del Diablo
Murales en Panchimalco
Murales en Panchimalco

Como todavía era temprano y hacía mucho calor para quedarse en la playa, nos fuimos a Santa Tecla, un barrio en las afueras de San Salvador. El clima allí era mucho más fresco y decidimos pasar la noche en otra gasolinera que también cerraba pero donde el simpático señor de seguridad se ofreció a cuidar la Kombi.

Pupusas, comida típica salvadoreña
Pupusas, comida típica salvadoreña

Nuestros preferidos en El Salvador

Después de haber recorrido en un día lo que teníamos pensado hacer en varios, necesitábamos bajar un cambio. Es que en El Salvador todo es tan cerca que es muy fácil recorrerlo rápido. En nuestro segundo día fuimos a conocer el sitio arqueológico llamado Joya de Cerén. Este lugar es muy especial y fue declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad porque se puede apreciar cómo era la vida cotidiana de una comunidad maya. En Cerén no se ven grandes palacios ni pirámides, sino las casas de la gente común, las cocinas comunitarias y hasta un pequeño temazcal (una especie de sauna para realizar rituales de purificación). Gracias a la ceniza de los volcanes cercanos que cubrieron el lugar durante varios años, las construcciones se mantienen en muy buen estado. Contamos con una gran guía que supo transmitirnos su pasión por el lugar y responder nuestras preguntas.

Sitio arqueológico Joya de Cerén
Sitio arqueológico Joya de Cerén

De allí nos fuimos a Cerro Verde, otro de nuestros lugares preferidos. El camino hacia el cerro, lleno de plantaciones de caña primero y de café más arriba, es mágico. Desde arriba se puede apreciar el Volcán Izalco y la Laguna de Cotapeque. Como llegamos un poco tarde no pudimos hacer la caminata alrededor del cráter del Volcán Santa Ana, pero como no teníamos nada mejor que hacer y nos había gustado el lugar, pedimos permiso para pasar la noche ahí. Lamentablemente desde que llegamos hasta el mediodía del día siguiente la lluvia no paró un segundo y la caminata se suspendió, así que nos quedamos con las ganas de conocer el Volcán.

Vista del Volcán Izalco desde Cerro Verde
Vista del Volcán Izalco desde Cerro Verde

Fin de semana de trabajo y amistades

El tercer día nos fuimos para Juayúa, un pueblo bastante cerca de la frontera con Guatemala. Sin saberlo llegamos justo para la feria gastronómica que se lleva a cabo todos los fines de semana. Pero lo que más nos tentó fueron las pupusas que volvimos a disfrutar.

De allí nos fuimos a Concepción de Ataco, un pueblo que en los últimos años se hizo bastante turístico y que se llena de gente de todo el país los fines de semana. Cuando dábamos la vuelta a la plaza nos llamó la atención un simpático carrito con patente argentina. Eran Facu y Mica de Citronautas de América Mestiza que viajan desde hace 4 años en su Citroën 3 CV de los 70 y ya están volviendo a casa. Entre mates y lluvia nos pusimos a charlar, contar anécdotas, dar y escuchar recomendaciones. El día siguiente aprovechamos que el clima estaba mejorando para vender algunas postales, artesanías y mates que habíamos traído de Argentina y fueron furor (se nos terminaron todos en una tarde!). Los salvadoreños son muy curiosos y todos nos preguntaban qué era el mate. Les dábamos de probar y aunque a algunos no les gustó, la mayoría se fue con su mate, yerba y bombilla bajo el brazo. Como para no perder la costumbre, almorzamos y cenamos pupusas en el mejor lugar del pueblo donde fuimos con los Citronautas y un amigo de ellos, Víctor, un artesano de Ataco oriundo de Guatemala que los estaba hospedando.

El lunes fuimos con Facu, Mica, Víctor y su novia Gloria a la Laguna Verde a unos kilómetros de Ataco. Hicimos pollo y carne asada y un rico guacamole que un perro hambriento nos robó. Con las chicas dimos una vuelta a la laguna en botecito y pasamos un lindo día de descanso.

Fin de semana de trabajo en Ataco
Fin de semana de trabajo en Ataco

Ataco nos gustó mucho, es un pueblo lindo y tranquilo que se puede recorrer caminando y fotografiar sus coloridos murales. Algo que nos llamó la atención fue que, a pesar de recibir una gran cantidad de turistas los fines de semana, es imposible encontrar un  tacho de basura, lo que hace que la gente tire todo en la calle. Según nos contaron, es una peculiar idea del alcalde, el que cree que de esa forma fomenta y aumenta la cantidad de puestos de trabajo poniendo mayor cantidad de gente a recolectar la basura durante la madrugada. Sin embargo, la basura y la suciedad es algo que vimos en todo el país. Se ve que no hay cultura de cuidado del medio ambiente y mucho menos de reciclaje, algo difícil de inculcar si ni siquiera hay donde depositar la basura.

Último día

El martes los chicos partieron para la costa y nosotros pa´l norte a otro pueblo llamado Chalchuapa donde visitamos las ruinas de Tazumal, que mucho no entendimos porque ese día no había guías. Esa noche la pasamos en una gasolinera muy grande cerca de la frontera donde pudimos darnos una ducha para entrar renovados a Guatemala después de haber pasado una linda y rápida semana en El Salvador.

Ruinas de Tazumal en Chalchuapa
Ruinas de Tazumal en Chalchuapa

Para ver más fotos de El Salvador entrá acá y para ver el video acá.

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11 thoughts on “El Salvador: con sabor a pupusas

  1. Hola chicos.. Que lindo relato. Siempre los leemos pero hacia mucho que no comentábamos..
    Donde piensan pasar las fiestas?
    Es muy lindo leerlos. Dan buenos consejos y además hacen que vivamos un poquito el viaje con Uds… Nos vemoss.

    Saludos desde pergamino

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    1. Hola Eliana!! Gracias por tu mensaje!
      Ahora estamos en Tulum, México y pensamos pasar las fiestas por acá con amigos que fuimos conociendo en el viaje. Saludos!!!

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  2. Hola muchachos. Me gustó mucho su relato, muy bien redactado y de muy amena lectura. Espero cruzarme en su camino para contarnos historias y compartir unos momentos inmemorables.

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  3. Hola muchachos. Un muy bien redactado relato de su viaje, instructivo e interesante. Una pequeña acotación, son jalapeños y no jalapleños como escribieron. Espero encontrarlos por el camino para compartir histoprias y un agradable momento en su compañía.

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  4. Hola chicos, que maravilla de viaje… con mi familia estamos planeando uno igual aunque partimos desde Mexico. Asi que primero partimos hacia el norte y regresaremos hacia el cono sur… Una pregunta, en Centroamerica ¿porque decidieron la ruta por El Salvador y Guatemala y no hacia Honduras y la parte norteste de Guatemala para entrar a Mexico?

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    1. Hola Horacio! Que bueno que van a viajar. Honduras no lo recorrimos porque por donde cruzamos (zona del Pacifico) solo separan a Nicaragua de El Salvador unos pocos kilometros. Si ibamos para el Caribe (que dicen que es lo mas lindo de Honduras), teniamos que desviarnos mucho. La parte noreste de Guatemala sí la hicimos. Cruzamos de allí a Belice y de ahi a Mexico para entrar por el caribe. Acá está el mapa del recorrido: https://kombipalnorte.com/donde/mapa/
      Saludos!

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