México: Chiapas, historia y tradición

Dejamos atrás Campeche, atravesamos en minutos una pequeña parte del Estado de Tabasco y llegamos a Chiapas, uno de los estados más pobres, que tiene más cosas en común con su vecina Guatemala que con otras partes de México.  En Chiapas viven muchos descendientes de la gran civilización Maya y pocos hablan español. Los chiapanecos se hicieron oír en el mundo cuando en 1994 iniciaron la lucha por el derecho de posesión de la tierra con el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). Las marcas de esta lucha se pueden ver hoy en día en las carreteras donde los carteles rezan “La tierra es de quien la trabaja”, “Chiapas, estado libre y soberano” o “No a la autopista”. Además, el reclamo por mejores condiciones de vida en muchas comunidades relegadas sigue vigente y con esto los cortes de ruta y las marchas constantes.

Con lo primero que nos encontramos al entrar a Chiapas fue con un enorme puesto de control aduanero y migratorio donde revisaron el contenido de la Kombi y se aseguraron de que todos nuestros papeles estuvieran en orden. Los oficiales, a diferencia de otros controles que pasamos, fueron muy amables y educados.

Palenque: mundo perdido

Palenque fue nuestro primer destino chiapaneco. La ciudad de Palenque, llamada así por el sitio arqueológico que lleva ese nombre, no tiene mucho para destacar. Después de dar unas vueltas y charlar con varios turistas que se acercaron a la Kombi, decidimos ir para el Panchán que tanto nos recomendaron. El Panchán (que en maya significa “el cielo en la tierra”) es un lugar cerca de la entrada a la zona arqueológica donde se fueron instalando cabañas rusticas, restaurantes, bares y campings en medio de la selva. Casi todos los turistas que buscan un ambiente más tranquilo y de conexión con la naturaleza se hospedan allí. Nosotros estacionamos a Dora y nos armamos nuestro ranchito en donde pasamos la noche y recibimos una invitación a comer pizza con cerveza. Al día siguiente visitamos las ruinas a las que llegamos caminando. Durante casi dos horas recorrimos las pirámides, templos y palacios que fueron restaurados y a los que se puede ingresar o subir. Una de las cosas más impresionantes de Palenque es que dentro de una de las pirámides se encontró intacta la tumba del Rey Pacal. Una réplica de este gigante sarcófago de piedra tallado se puede ver en el museo en la entrada de las ruinas. Lo mágico de Palenque es que todo está en medio de una selva espesa y que lo que uno puede ver es nada más que el 5% del complejo total. ¡Cuántas maravillas habrá ocultas bajo la vegetación!

Vista de Palenque desde una de las pirámides
Vista de Palenque desde una de las pirámides

Cascadas de Agua Azul: deleite natural

Después de una segunda noche en Palenque, nos fuimos a conocer las Cascadas de Agua Azul, un lugar imperdible para los que pasen por allí. Las cascadas que bajan directo de la montaña fueron formando unos piletones de roca en los que se puede bañar. El agua, además de helada, es turquesa y cristalina. Nos dimos un rápido chapuzón y nos tiramos en el pasto a un costado del río a dormir la siesta. Antes de irnos, comimos unas empanadas tan vacías como baratas y volvimos a la ruta.

Increíble el color en las Cascadas de Agua Azul
Increíble el color en las Cascadas de Agua Azul

San Cristóbal de las Casas: joya chiapaneca

Llegar a San Cristóbal de las Casas no fue nada fácil. La única ruta que conecta Palenque con San Cristóbal sube y baja la montaña, tiene incontables topes (lomos de burro), muchas curvas y niños y mujeres que cortan el camino con sogas para que les compres lo que venden o pedir monedas, todo rodeado de un paisaje encantador. Como en los caminos de montaña Dora va a paso lento, decidimos parar en el camino a dormir en Ocosingo, uno de los centros de lucha del EZLN en los noventa. Al día siguiente retomamos la ruta bien temprano y llegamos a una de las ciudades más famosas y lindas, otro de los nombrados “Pueblos Mágicos” de México. El centro mantiene su arquitectura colonial y se mezcla con la cultura indígena que está todavía muy presente en la zona. Uno puede encontrar todo tipo de artesanías típicas y sobretodo bellos tejidos hechos a mano.

Parte del paisaje del camino a San Cristóbal
Parte del paisaje del camino a San Cristóbal

Parqueamos a Dora cerca del andador, la calle peatonal donde se encuentran la mayoría de los bares y restaurantes, nos abrigamos bien y fuimos a conocer la plaza principal, las Iglesias y el mercado de artesanías. También visitamos el Museo Na-Bolom, fundado por un arqueólogo danés y su mujer quienes se introdujeron en la Selva Lacandona y lucharon durante toda su vida por la conservación del lugar. Además conocimos el Museo de la Medicina Maya donde vimos el video de un parto maya tradicional y una gran variedad de plantas curativas. Allí nos encontramos con Maru, Martín y Gaia de Kombi Rutera que hace ya un tiempo están instalados en San Cristóbal y fueron de los primeros que se animaron a hacer el viaje en Kombi.

Andador principal de San Cristóbal
Andador principal de San Cristóbal

San Juan Chamula: encuentro espiritual  

Cerca de San Cristóbal se encuentra San Juan Chamula, un pueblito muy interesante para visitar sobre todo por lo que ocurre en su iglesia principal que funciona como “hospital maya”. Para entrar a visitarla se debe pagar y está estrictamente prohibido sacar fotos o filmar. Al entrar lo primero que llama la atención es que no hay bancos: todo el piso está cubierto de ramas de pino y velas. A los costados se aprecian imágenes de varios santos católicos. Todo está rodeado de flores y del humo particular que surge de la mezcla de las velas y el incienso. El frío de afuera desaparece, y entre el calor del fuego de las velas y el humo, el ambiente se vuelve místico. A medida que uno avanza puede ir viendo a distintos grupos de personas sentados en el piso o arrodillados frente a varias filas de velas. Es que allí se acercan las personas de la comunidad que buscan sanar a algún miembro de su familia. En general van acompañados de un chamán y llevan todo lo necesario para realizar el ritual de sanación: velas, flores, una cruz, incienso, refrescos, Posh y una gallina. Mientras se llevan a cabo estos rituales, los turistas dan vueltas por todos lados mirando asombrados. Nosotros tratamos de molestar lo menos posible y nos acomodamos en un rincón para ver en qué consistía la ceremonia. Lo primero que hace una familia al llegar es acomodar las velas. Cada color y tamaño tienen un significado diferente. Luego el chamán o la persona que guía la curación reza en Tzotzil (lengua típica del pueblo) y va prendiendo las velas de a poco hasta que se consumen todas. Mientras tanto los rezos continúan y va regando un poco de gaseosa entre las velas para que retire el mal del enfermo. Después sacrifica una gallina ahorcándola y la pasa por el cuerpo del enfermo. La ceremonia  finaliza cuando todos toman un trago de Posh (bebida típica de la zona, similar al Mezcal o Tequila) y se van con la esperanza de que la enfermedad desaparezca. Sin dudas, una experiencia que no se ve en cualquier lado y que viene siendo practicada durante años.

5 cuadro ritual

Canón del Sumidero: día de suerte

Para visitar este famoso Cañón, nos despedimos de San Cristóbal y fuimos a Tuxtla Gutierrez, la capital de Chiapas. El Cañón del Sumidero puede visitarse en un tour en barco por el río que pasa dentro o desde los miradores donde se tiene una vista más amplia de esta maravilla natural. Llegamos un lunes a Tuxtla y como ya era tarde para subir, decidimos pasar la noche en una gasolinera y entrar al día siguiente. Cuando llegamos a la entrada del parque de los miradores un cartel decía “Cerrado los martes”. No lo podíamos creer. Hablamos con los guardaparques y nos dijeron que cerraban por mantenimiento pero que podíamos esperar al director del parque y pedirle si nos dejaba entrar. Aprovechamos a desayunar y cuando llegó el funcionario, uno de los guardaparques le contó nuestra situación y  sin dudarlo nos dejó pasar y encima sin cobrarnos. Ese día ya nos habían regalado una bolsa de hielo en la gasolinera y nos habían cargado el bidón de agua potable sin costo. Sin dudas, un día de suerte! La visita al Canón estuvo buenísima porque pudimos conocer los cinco miradores sin gente. El Cañón es imponente, tiene más de 1.000 metros de altura y varias vistas. Después de recorrer los miradores que abarcan unos 20 km. del Cañon, volvimos a la base, agradecimos a los guardaparques y muy contentos nos despedimos de Chiapas.

Vista desde uno de los miradores del Cañón del Sumidero
Vista desde uno de los miradores del Cañón del Sumidero

Para ver más fotos entrá acá y el video lo podés ver acá!

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5 thoughts on “México: Chiapas, historia y tradición

  1. Una cosa son vuestros comentarios que son intachables otra vivir tantas experiencias de vida vivividas ahí. . . Gracias una ves más por permitirnos viajar con Uds. Un abrazo inmenso Roberto.

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