Lo que nos dejó Estados Unidos

Estados Unidos no es sólo el país más grande de América, sino también en el que más tiempo pasamos. Recorrimos 23 de sus 50 estados, todos únicos y diferentes. (En este mapa podrán ver el recorrido completo).

Llegamos a este país con prejuicios que derribamos y verdades que confirmamos. Descubrimos algunos de los paisajes más impresionantes que jamás hayamos visto. Visitamos lugares tan imponentes que te hacen caer en el cliché de dejarte sin palabras, como el Gran Cañón, Yosemite, los Parques Nacionales de Utah y claro, Alaska en su totalidad. Nos dejamos asombrar por sus ciudades más emblemáticas y descubrimos rincones especiales en los pueblos más remotos. Nos llenamos de contradicciones al sentirnos cómodos por un lado y agobiados por otro. Sentimos la necesidad de volver a sentir la calidez latina y al llegar a Sudamérica nos encontramos extrañando más de lo que pensábamos. Tuvimos que adaptarnos no sólo al inglés (cuya pronunciación cambia en cada estado), sino a los galones, los grados Farenheit, las millas, los pies y las pulgadas. Cruzamos, miramos, decidimos, planeamos, anduvimos, paramos, seguimos, subimos, conocimos, sentimos, pensamos, analizamos, atravesamos, bajamos, nos fuimos y vimos todo esto:

*El consumo voraz y la adicción a las compras es moneda corriente. No está mal visto acumular. Adquirir lo que sea es tan simple que se convierte en algo natural, orgánico y necesario. Comprás por internet, a los dos días lo tenés en tu casa sin costo de envío. Y así como se compra, se tira, se devuelve, se regala y nadie pregunta nada. No hay lugar que no cuente con un gift shop (tienda de regalos) con todo el merchandising característico. También todos los negocios cuentan con drive-thru, es decir que no es necesario bajar del auto para comprar (comida, medicamentos, retirar dinero, etc.). Muchos otros lugares son autoservice, desde las gasolineras donde uno sólo se carga la gasolina sin ayuda de un playero, los lavaderos de autos y hasta los supermercados y comercios donde hay cajas sin cajeros.

*El consumo genera un movimiento enorme de plata pero no es exclusivo para una clase, no es necesario tener mucho para poder adquirir. Al haber tiendas de ropa, muebles y cosas usadas en buen estado a precios muy económicos, cualquiera puede acceder. Lo mismo pasa en los supermercados en donde hay tanta variedad de cosas que un mismo producto puede salirte desde 0.50 hasta 5 dólares, dependiendo la marca y la calidad. Lo que sí es más caro que en otros países es la fruta y la verdura. Un pomelo (toronja) puede salirte 1.25 dólares, más caro que un paquete de papas fritas, lo que te obliga a comer mal y elegir la comida chatarra.

*Siguiendo con el tema culinario, es difícil encontrar restaurantes familiares que no sean las famosas cadenas de comida. Hay muchos Mc Donalds que se jactan de ser un negocio familiar, pero tan solo se trata de una franquicia de la gran cadena administrada por una familia. Los platos en general son muy grandes y la comida sabrosa, aunque poco saludable. Además, y sobretodo en las ciudades, no hay nadie que no vaya por la calle con su taza de café o su vaso de gaseosa en la mano.

Carritos de comida chatarra invaden NY

*La cultura de camping en USA es enorme. Todo está preparado para los que se quieren subir a su casa rodante o agarrar su carpa y salir a recorrer el país. Hay tiendas de camping por todos lados con las cosas más ingeniosas que te puedas imaginar y que llaman la atención de cualquier acampante. Nosotros no pudimos resistirnos y compramos un inodoro portátil, un anafe de camping que funciona a gasolina, un grill y un hornito plegable.

Con el anafe nuevo podemos cocinar donde sea – Yosemite, California

*A la hora de encontrar un lugar donde estacionar para dormir, Estados Unidos es el país más fácil para ello. En cualquier ciudad siempre hay un supermercado Walmart con sus puertas abiertas 24 horas que te permite acampar en su estacionamiento y tener lo que necesites de comida a cualquier hora de la madrugada (les suena lo del consumismo). Pero lo mejor son los National Forest y las BLM Lands, espacios públicos en medio de la naturaleza donde está permitido acampar hasta por 14 días completamente gratis. Muchos de estos lugares se encuentran frente a un lago, en el desierto o en la montaña y cuentan con baños secos, mesas de camping y espacio para fogatas. Nosotros conocimos varios ya que los campings establecidos suelen ser muy caros.

En el Ocala National Forest, Florida. Nuestro hogar durante una semana

*También existen los RV Parks que son como campings formales pero adaptados para los grandes motorhomes que pueden conectarse a la electricidad y el agua y cuentan con baños, lavandería y algunos hasta con piscina. Muchos eligen estos lugares, no sólo de paso, sino para vivir, ya que es más económico que pagar la hipoteca o el alquiler de una casa.

* En cada lugar turístico, a la entrada de cada estado y en todos los Parques Nacionales están los Visitor Centers (Centros de Información para Visitantes) que brindan miles de mapas y folletos con información sobre el lugar, además de baños, agua potable, wifi y son atendidos por personas generalmente muy amables. Son un excelente lugar para parar a dormir y de paso vender algunas postales. En los Parques Nacionales suelen mostrarte un video con la historia del lugar y darte mapas con auto guías para que puedas hacer el recorrido por tu cuenta sin perderte de nada. No se les pasa un detalle y son súper útiles. Los Parques pueden pagarse en el momento o sacar un pase anual que puede ser utilizado para todos los Parques, Monumentos y Sitios Históricos Nacionales durante un año y sirve para cuatro personas. Vale la pena sacarlo si la idea es recorrer varios de estos lugares. En algunos sitios o campings descubrimos que no hay nadie para cobrar la entrada más que un cartel que indica el precio y un buzón para depositar el dinero. No sabemos cada cuanto se controla pero la gente lo paga, nada de vivezas. Claramente, este sistema en muchos otros países no funcionaría.

Hermoso Visitor Center en el Parque Nacional Sequoia, California

*Mucho se ha hablado de la forma de ser de los estadounidenses: que son fríos, que son antipáticos, etc. Si se comparan con los latinos es cierto que no tienen su calidez y esto se debe a que es un país muy individualista donde, en general, cada uno se preocupa por lo suyo. Si embargo son muy educados, cuando entrás a un lugar te saludan preguntándote cómo estás y te desean un buen día. Son políticamente correctos y generosos. A pesar de no haber tenido demasiadas oportunidades para ponernos a vender nuestras artesanías en las calles, mucha gente se nos acercó a comprarnos postales, charlar del viaje y en general se repetía el “keep the change” (quedate con el vuelto). Claro que también, muchos de los que se nos acercaron era para contarnos de todos los autos antiguos que tienen, de qué años son y de “yo yo yo” sin siquiera darse cuenta de que estábamos viajando.

*La estructura mental de muchos hace que todo sea formal. Si tenés un hijo no puede invitar a un amigo a tu casa a jugar sin arreglar una “cita de juego” con varios días de anticipación. También es impensado caer en la casa de un amigo de sorpresa sin avisarle antes. Claro que no queremos generalizar y sabemos que no todos son así, pero la mayoría que hemos conocido sí. No es común tener un grupo grande de amigos ya que muchos no forman lazos fuertes de amistad.  En los cumpleaños o fechas especiales como la Navidad, generalmente la pasan con su familia más intima sin demasiado festejo ni reunión. A nosotros nos tocó vivir una Navidad y un Año Nuevo allí y fue muy diferente a como lo hubiéramos vivido en otro lado.

*Algo que nos gustó mucho de su cultura y que creemos que sería genial si se adoptara en otros lados, es que cada uno se viste como quiere y nadie lo va a mirar raro. Sobre todo en las ciudades grandes donde hay gente de todas partes, uno puede ir al supermercado en pijama (yo lo he hecho) y a nadie le va a llamar la atención. Vimos gente disfrazada de peluche caminando por la calle o robots tomándose el subte como si nada. Bien por ellos.

Carrera Navideña en Washington DC

*En EE.UU. no se camina, todo se hace arriba del auto. Como las distancias son tan grandes y las veredas escasas, la gente está acostumbrada a manejar para ir a cualquier lado. Está bueno que en general se respetan mucho las normas de tránsito (a veces tanto que nos ponía nerviosos jaja). Esto se debe a que si uno no respeta algo, la multa que se debe pagar es altísima y la población termina aprendiendo a respetar a la fuerza. Algo que nos pareció muy moderno y cómodo es que al llegar a una esquina con semáforo, éste es inteligente y da luz verde a las calles con mayor fila de autos mientras que pone la luz roja a las calles en donde no hay nadie. Esto hace que se agilice el trafico y evita largas colas en los semáforos.

*Lo negativo y que nos afectó directamente es que manejan muy rápido. En algunos lugares nos costaba llegar a las velocidades mínimas permitidas y nos vivían insultando y tocando bocina por manejar despacio. A veces es mejor tomar rutas alternativas y no las autopistas principales para evitar inconvenientes. Lamentablemente hubo varios viajeros que sufrieron choques desde atrás en Estados Unidos y Canadá. Eso de viajar a la velocidad del paisaje, en estos países no se puede. Nos confirmo la policía, además, que la velocidad máxima establecida en las señales de la carretera no se respeta, todos la superan porque hay varias millas de tolerancia.

*El tema del estacionamiento también es complicadísimo. En las ciudades el estacionamiento es medido y puede llegar a costar hasta 4 dólares la hora. En los barrios residenciales no se puede estacionar a no ser que tengas un permiso especial. En los pocos lugares libres quedan donde no hay que pagar, tenés que descifrar qué días y horarios no está prohibido y por cuántas horas.

Descifrando los carteles para estacionar en Boston, Massachusetts

*Con respecto a los peajes, prácticamente no hay en las rutas estatales o nacionales pero sí dentro de algunas ciudades. En Miami, por ejemplo, si tomás la autopista está lleno de peajes. Lo mismo para cruzar los puentes que entran a la ciudad de New York desde New Jersey o Brooklyn. Como muchos de estos peajes se pagan automáticamente, es decir que te mandan la factura a tu casa según el numero de tu patente, nosotros no pagamos ninguno porque nuestra placa no está registrada en el país.

*Muchos ven a Estados Unidos como “el país de la libertad”. Los estadounidenses se lo creen de verdad porque lo mamaron desde niños. Muchos latinos así lo siente porque ahí, quizás, pudieron cumplir sus sueños de tener un buen trabajo, una casa, un futuro. Pero nosotros no sentimos esa libertad, sino todo lo contrario: todo está regulado o prohibido. Llegás a una playa, un camping, un estacionamiento o donde sea y vas a encontrar una lista eterna de cosas que no se pueden hacer: no mascotas, no bebidas, no fogatas, no ventas, no estacionar de noche, no nada. En teoría, todas estas normas sirven para mantener las cosas prolijas, limpias y en orden, pero al exagerarlo tanto generan una represión nefasta.

¿Respirar se puede? – Florida

*La posesión de armas es algo que creemos muy grave ya que la mayoría de la gente puede acceder a los permisos para comprarlas. EE.UU. es uno de los países con la legislación más permisiva en materia de armas de fuego. Para adquirir municiones no se necesita permiso y se venden en muchos lados, incluyendo por Internet. Las tiendas de camping que mencionábamos antes venden todo lo que se te ocurra en el rubro y todo para la caza de animales, una práctica que nos parece desagradable pero es muy común en este país. Además está lleno de lugares que te ofrecen ir a disparar armas que parecen sacadas de un videojuego. Sin dudas, esta costumbre de ir armado genera la olas de violencia que lamentablemente se repiten cada año.

*Igual a como se ve en las películas, en EE.UU. todo es a lo grande. Cada fecha importante se festeja con desfiles, shows, juegos y muuuucha decoración. Nosotros vivimos Halloween, Acción de Gracias y Navidad. A penas termina una celebración, al próximo día todo está decorado con la siguiente. Y la música (insoportable) de Navidad se escucha durante meses (a penas termina Acción de Gracias) y en todos lados. EE.UU. también se caracteriza por tener lo más de lo más. A donde vayas vas a encontrar alguna máxima: la escuela más antigua, el árbol más alto, el monumento más grande, la ruta más larga, la colección más numerosa, la rueda más redonda o similar, por más ridículo que suene.

Casas Navideñas en Long Island, NY

*En cada pueblo, por más pequeño que sea, hay una oficina de correos, varias tiendas de comida rápida, una biblioteca (con wifi libre) y una (o varias) casas con la bandera de Estados Unidos. También nos llamó la atención que muchos cementerios, en lugar de estar en las afueras, se encuentran en medio de las ciudades, abiertos y rodeados de edificios. Están integrados a la sociedad y no rodeados de altos muros como solemos ver en Argentina y en otros países de Latinoamérica.

Cementerio entre las casas en Salem, Massachusetts

*A pesar de que cada estado es diferente y hasta tienen distintas leyes, en general los barrios se parecen mucho. Todas las casas de una manzana son casi idénticas, tan prolijas que parecen sacadas de la película “The Truman Show”. Lo que ellos llaman los barrios pobres, por fuera se ven como cualquier vecindario de clase media en otro país.

Todas iguales – San Francisco, California

*Algo que nos pareció terrible, es el uso de demandas como moneda corriente y la cantidad de juicios que se hacen. Como los juicios no demoran demasiado, la gente está acostumbrada a demandar por lo que sea. Esto llega al extremo de no poder ayudar a alguien que se cayó en la calle porque corrés el riesgo de que te demande luego si es que le pasa algo, aunque vos no tengas nada que ver. En algunas ciudades, como en Las Vegas, hay carteles de abogados (que parecen siniestros) por todos lados.

*Florida es el estado en el que más tiempo estuvimos, lo recorrimos bastante y es conocido por ser el estado del sol. Para nosotros es el estado de los jubilados y de los mini golf.

*La gasolina se vende por galón (3,78lts) y varía mucho su precio dependiendo el estado y las ciudades. Hasta varía dentro de una misma ciudad dependiendo el barrio. En general cuesta $2,50, lo que significa que es más barato que en otros países donde el litro ronda el dólar. En un pueblo remoto de California, que es el estado más caro, la encontramos a más de 4.

*EE.UU. es realmente un país en el que te sentís seguro. Salvando algunos lugares y las ciudades más grandes, mucha gente deja las puertas de su casa sin llave y sus autos hasta con las ventanillas abiertas. Para nosotros fue un gran alivio ya que vivimos en la calle donde uno está más expuesto a todo, pero sabíamos y sentíamos que no nos teníamos que preocupar por la seguridad como en otros lugares. Es por este motivo que muchos elijen este país para irse a vivir. Hablando con otros argentinos radicados allí, ellos nos decían que extrañan nuestro país pero que no podrían volver porque vivirían con miedo. Es entendible pero, a pesar de todas las comodidades, nosotros sentimos que nunca podríamos vivir en EE.UU., a pesar de que hay de todo, falta ese no se qué que sólo lo encontrás en Latinoamérica. Porque así como dicen, no hay lugar como el hogar.

No te pierdas todas las fotos de Estados Unidos acá y el último video del recorrido por la Costa Este.

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