La Kombi: interior, equipamiento y modificaciones

¿Cómo es el interior?

Cuando compramos nuestra Kombi era furgón y como le acababan de restaurar la chapa y la pintura, no tenía absolutamente nada en su interior, ni siquiera los paneles y tapizados de las puertas. Depende de cada uno como quiera acondicionarla. Nosotros vimos muchas Kombis, buscamos ideas en internet y decidimos qué queríamos hacerle. Durante el viaje te vas dando cuenta qué te resulta más cómodo y que cambiarías, así que no hay que desesperarse por tener todo listo antes de salir, siempre se pueden ir haciendo modificaciones.

Todo el trabajo del interior, muebles, ventanas y techo lo hicimos nosotros mismos, sin tener mucha idea, probando, equivocándonos y volviendo a hacer. Por eso, cuando nos preguntan qué presupuesto teníamos para eso no lo sabemos con exactitud. Más que plata invertimos mucho tiempo, estuvimos durante un año y medio trabajando los fines de semana para poder dejarla lista.

Lo primero que le hicimos (y que recomendamos completamente) es cortarle la chapa que divide la cabina de la parte de atrás. Esto nos permite poder pasar de un lado a otro sin tener que frenar y bajar del vehículo. Viajando te pasa muchas veces que querés buscar algo atrás y tener esta opción es una gran comodidad y te olvidas de las complicaciones.

Con y sin chapa

Para fabricar los muebles usamos un aglomerado con melamina de 15mm de espesor. Con el tiempo nos dimos cuenta de que no fue la mejor opción porque es un material excesivamente pesado y si se moja se hincha. En Miami conocimos a Kike, un carpintero que nos hizo algunos muebles de nuevo y esta vez usamos madera terciada, que es mucho más liviana, resistente y práctica.

La cocina en proceso de armado

Para el piso usamos el mismo material que el de los muebles originales, pero nuevamente les decimos que no es conveniente. Nosotros lo elegimos porque era barato, habíamos averiguamos para ponerle una goma gruesa y así eliminar las ondulaciones que tiene el piso, pero era muy costosa. Hoy seguimos teniendo la madera original pero creemos que  la goma es la mejor opción ya que se puede levantar y limpiar, no importa si se moja y no pesa nada.

Para aislar la chapa del frío y del calor usamos aislante tipo Isolant o similar. Fue un trabajo duro ya que hubo que cortar pieza por pieza para que encaje en cada espacio de las paredes. Es una buena opción pero de todos modos cuando hace mucho frío o mucho calor, el aislamiento no es suficiente por la gran cantidad de puentes térmicos que tiene la Kombi.

El aislamiento que pusimos sobre las paredes

Como dijimos, cuando compramos la Kombi era una camioneta de carga y no tenía ventanas, así que decidimos hacerlas nosotros. Las únicas ventanas que traía son las que tienen las puertas del costado (no son originales pero ya alguien se las había puesto). Las ventanas laterales (una grande y una chica de un lado y una grande del otro lado) las compramos en Crisven y las colocamos nosotros mismos. En esta foto les mostramos el paso a paso.

Colocación de la segunda ventana

También le agregamos un techo pop-top, es decir que se levanta. No es de los techos largos que incluyen una cama, este es solo un cuadrado y sirve para tener más aire y claro, para poder estar parados. Esta es una de las mejores cosas que le hicimos ya que cambia mucho el espacio con ese techo y cuando hace calor entra el aire fresco. La carcaza de fibra de vidrio se la compramos a Andrés de Enfriados por Aire, pero sabemos que era la única que tenía y ya no las fabrica más. La gente de Wolfcampers hace techos de fibra, pero no tenemos idea cuánto salen ni como vienen armados. El mecanismo para levantarlo lo diseñamos nosotros sacando ideas de internet. No es perfecto pero funciona muy bien. Además le agregamos unas trabas internas para que no se pueda abrir desde afuera y, sobretodo, para que no se levante con el viento cuando vamos por la ruta a la velocidad del rayo (que nos ha pasado).

Toda la familia ayudando a colocar el nuevo techo

Para construir la cama tuvimos que inventar un sistema propio ya que no conseguimos las bisagras que hacen que el sillón se convierta en cama rápida y fácilmente. Cometimos el error de principiantes de usar, no solo una madera muy pesada, sino agregarle una estructura de hierro todavía mas pesada. A lo largo del camino fuimos haciéndole varias modificaciones (más abajo se las contamos bien).

Los colchones para la cama los encargamos a medida por Mercado Libre. El espesor de nuestros colchones es de 10 cm y la densidad de 35 y están divididos en tres partes. Una va fija apoyad sobre el motor y las otras dos sirven como asiento y respaldo del sillón. Al principio los sentíamos bastante duros pero preferíamos eso y que duraran más tiempo. Nos terminamos acostumbrando y nos resultaron cómodos. Casi tres años después cambiamos la espuma de goma en Colombia porque ya los sentíamos un poco blandos.

Sillón-cama terminado (primera version)

—————————————————————————————————————————–

¡Hacé click acá para ver el video completo de la restauración!

—————————————————————————————————————————–

¿Qué equipamiento tiene la Kombi?

Algunas de las cosas que nos resultan muy útiles a la hora de vivir en la Kombi son:

*Anafe con garrafa de 4 kilos aprox. La usamos casi todos los días al menos una vez al día y nos dura como 4 meses.

*Pileta de cocina y tanque de agua: es pequeña pero la usamos bastante para lavar los platos, las verduras y lavarnos los dientes. El agua viene de un tanque de 30 litros aproximadamente que tenemos en el portaequipajes y baja por inercia.

*Inodoro químico: nos resultó muy útil (sobretodo en países donde es difícil encontrar un baño decente) aunque modificamos un poco su forma de uso. En lugar de hacer directo en la taza, poníamos una bolsa que luego la tirábamos a la basura. Con esto evitábamos tener que limpiar el inodoro que siempre permanecía impecable. Lo malo era que ocupaba mucho lugar, lo teníamos dentro de un cajón de madera que usábamos como asiento. En Estados Unidos lo sacamos y lo reemplazamos por una tablita con patas que se arma y desarma y funciona también con bolsa. Es más práctico, no ocupa lugar y cumple la misma función.

*Un panel solar de 100w (que compramos en Costa Rica): para poder cargar la segunda batería y tener energía siempre.

*Un conversor de 12v a 220v: ideal para cargar la computadora, el celular, la cámara de fotos, etc.

*Conservadora: no llevamos heladera eléctrica ya que ocupa mucho lugar, son caras y realmente no la usaríamos mucho. Nos acostumbramos a comprar comida que no necesite refrigeración o comprar para consumir durante el día. La conservadora la llenamos de hielo (que dura bastante) y la usamos sobre todo cuando queremos tomar algo frío o si necesitamos mantener algo en el frío. En los días fríos la usamos para guardar cosas que sino están dando vueltas por ahí.

*Una ducha solar portátil: es una bolsa de plastico que se consigue en el supermercado y tiene una manguera y una flor por donde sale el agua. Se llena con hasta 20 litros de agua y si se usa medicamento, alcanza para dos duchas. Nosotros al llenarla la colocamos en el techo de la Kombi y la usamos para bañarnos en lugares de playa. Fue realmente útil y la usamos mucho hasta que se nos rompió y la reemplazamos por una manguera conectada directamente al tanque de agua del techo.

*Dos sillas de playa y una mesita de aluminio plegable: infaltables para la playa, el camping o hasta para usar dentro de la Kombi.

La pileta, el anafe y el inodoro, todo en un mismo ambiente

¿Qué modificaciones le hicimos durante el viaje?

A medida que vas viviendo en la Kombi te vas dando cuenta de qué cosas son más funcionales y que incomoda. Fue así como nos fuimos deshaciendo de algunas cosas que ocupaban lugar como un cajón grande que teníamos en el techo lleno de cosas que nunca usábamos. En Costa Rica lo vendimos y en su lugar pusimos el panel solar que resultó mucho más útil. También vendimos un toldo que se armaba al costado frente a las puertas laterales. La idea es buena pero el nuestro era muy pesado, incómodo y difícil de armar y desarmar. Acumulaba agua y peso por eso decidimos sacarlo.

También teníamos una cortina de blackout un poco incómoda y difícil de enrollar que separaba la cabina de la parte de atrás. La usábamos para que no entrara luz pero terminamos sacándola porque generaba mucho encierro. Lo que hicimos fue cortarla en pedazos y pegarle imanes. Antes de dormir las colocamos en las ventanas de adelante, es fácil y rápido.

En Panamá le construimos en una de las puertas un placard para guardar las artesanías y poder mostrarlas desde ahí en cualquier momento. Antes teníamos que sacar todo de donde estaba guardado (en el fondo) y armar el puesto de venta. Esta opción es más cómoda y no requiere de armado y desarmado.

Una de las mejores modificaciones que hicimos fue hacer que el asiento del acompañante girara para atrás. Así ganamos un asiento cuando estamos en la parte de atrás (en la casa) y todo parece mucho más espacioso. El sistema es muy simple y el cambio es enorme.

La renovación más grande que hicimos fue la cama. Como les contamos antes, cuando la fabricamos, utilizamos materiales muy pesados y el sistema para armarla y desarmarla era muy complicado (implicaba, por ejemplo, sacar los colchones afuera). En Costa Rica, le sacamos la madera del fondo que va arriba del motor y dejamos que el colchón apoye directamente sobre la chapa (aislante de por medio). En México, cortamos parte de la estructura de hierro quitando mucho peso. Finalmente, con la ayuda de un carpintero en Miami, desarmamos toda la cama entera y armamos una nueva de cero, esta vez con las bisagras originales correspondientes, sin estructura de hierro y con una madera más liviana. La cama es igual de cómoda y resistente pero mucho mas fácil de armar todas las noches. El sillón quedó más cómodo que antes ya que es más bajo y podemos apoyar bien los pies en el piso (antes era tan alto que quedábamos medio colgando).

El interior renovado con nueva cama y muebles

También en Miami y con Kike, el mismo carpintero, modificamos un mueble de la cocina. Era un placard tan profundo que era muy difícil buscar las cosas del fondo. Lo transformamos en cajones que salen bien afuera para poder alcanzar todo cómodamente.

Otra necesidad que surgió en el camino fue la de tener más espacio para guardar cosas. Cuando la cama estaba armada terminábamos ocupando todo un lateral para apilar cosas que no tenían lugar fijo. Con el tiempo terminamos cortando un costado del colchón de atrás que no usábamos para poner esas cosas. Kike nos construyó unos placares para que en lugar de formar una pila inestable, todo tuviera su lugar. ¡Quedó impecable!

Más adelante, Nico fabricó una mesita rebatible que sale de uno de los placares y tampoco ocupa lugar cuando está guardada. También le agregamos algunas trabitas para sostener, por ejemplo, el asiento del sillón y poder acceder a la ropa que está abajo fácilmente, agregamos una manguera con una canilla que sale del tanque de agua y funciona como ducha, reemplazamos los mosquiteros que estaban rotos y cambiamos los colchones por unos nuevos, además compramos un anafe nuevo dos hornallas, agregamos algunos cajoncitos y espacios extra para guardar y por último pintamos un mural abajo del asiento para que quede más linda y colorida.

Si querés saber todo sobre la mecánica de la Kombi, no te pierdas estas dos notas:

*Mecánica de la Kombi: antes y durante el viaje.

*Lista de repuestos necesarios para viajar en Kombi.


One response to “La Kombi: interior, equipamiento y modificaciones

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s